Exhibición mes de junio: “El Coleccionismo; Pasiones y Obsesiones que Desbordan”

Por: Julio Fuentes

Fue a mediados del año 1983, a la edad de 11 años que monte mi primera colección de insectos y arañas. Mi padre, quien desempeño el oficio de carpintero y contaba con un taller en casa, me proporcionó para ello una excelente caja de madera con una cubierta de vidrio corrediza. Para entonces, ya contaba con unas incipientes colecciones de piedras, libros y monedas, las cuales procuraba ampliar constantemente, ya sea por medio de la recolección en los cerros de Huechuraba o bien comprando en las ferias y persas alguna pieza que fuera conveniente.

Desde aquellos días de infancia, han transcurrido ya casi 33 años, y las colecciones de entonces, se disgregaron y extraviaron en los años venideros. Esto que pareciera haber sido una afición pasajera y que reflejara la inquietud temporal de la infancia, es una afición que con el tiempo se fue cultivando de mejor forma y desde entonces me acompaña hasta el presente.

Si me preguntan por qué colecciono cosas, no tengo la respuesta para ello, simplemente creo que es algo que se da, es una especie de germen interior con el cual se nace y se convive de manera simbiótica, y que de alguna forma es estimulado por el entorno cercano. Hoy puedo ver esto reflejado en mi hija de 12 años, quien también ha desarrollado la afición por coleccionar algunas cosas, y que procuro estimular dosificadamente cada vez que vamos de compra a la feria libre que se instala cerca de nuestra casa.

Actualmente, puedo afirmar que mi principal pasión y obsesión son los libros, principalmente los de encuadernación antigua. Arte, filosofía, novelas, poesía, son mis preferencias. No sé con certeza cuántos libros debo tener en casa, estimo que deben ser cerca de unos dos mil, y sigo integrando más, muchos más de los que puedo y podré leer.

Mi afición por el ajedrez también me ha llevado a que este sea un tema de colección, tableros, piezas, libros, programas, películas, todo lo que se vincule a ello me interesa. Las monedas y billetes son una pasión de infancia, hoy me concentro principalmente en los billetes y monedas chilenas. Los insectos ya son parte del pasado, nunca rehíce mi colección, en su reemplazo están los objetos de artes; pinturas y esculturas de pequeño formato, cada vez que se dan las posibilidades, tratamos de integrar una nueva pieza. En los últimos 3 años, mi acercamiento a la práctica de la fotografía, también ha sido un tema de colección; puntualmente cámaras fotográficas, las cuales ya deben ir en un número de 40.

Mi particular experiencia sobre el coleccionismo me ha permitido acercarme a distintos ámbitos de la cultura y el conocimiento, lo cual sin duda que tiene un valor positivo. Es una afición que sólo se puede entender verdaderamente quien ha tenido la experiencia de coleccionar. En estricto rigor, todos los objetos de la vida cotidiana pueden ser coleccionables, obviamente se debe tener un sentido práctico y sus consideraciones de accesibilidad; envases de distinto tipo, frascos de perfume, revistas, ticket de entrada, CD de música, etiquetas de ropa, lápices publicitarios, tarjetas de visita, relojes de pulsera, etc, etc.

En la muestra que actualmente hemos colocado en exhibición en nuestros espacios, he querido reflejar de una manera inusual y expresar sucintamente mi experiencia personal sobre el tema del coleccionismo, lo cual siento verdaderamente como una pasión y obsesión que me desborda sanamente.

Como responsable de la decoración periódica de nuestros espacios y siendo nuestra clínica una constante tribuna para la exhibición de sus colecciones propias y otras que se gestionan, espero que esta muestra que está constituida mayoritariamente por objetos de mi colección personal, sea un incentivo hacia lo positivo y traiga al recuerdo la imagen del abuelo, ese tío, aquel amigo, y porque no nuestra propia afición que hemos dejado desplazada por las nuevas urgencias que se imponen en el diario vivir.