Exhibición noviembre 2017 Taxidermia 3ra Versión: Arte y Ciencia

Por: Julio Fuentes

Miguel de La Fuente es un personaje de nuestra fauna chilensis que no pasa inadvertido en su diario que hacer, su dedicación a la taxidermia ya tiene una data de más de 20 años, lo cual a sus ya 37 años de edad, implica más de la mitad de su vida.

Miguel de La Fuente ingreso al mundo de la taxidermia debido a su inquietud y curiosidad de niño, cuando a los 13 años en una visita al Museo de Historia Natural, en un pasillo que estaba abierto, se encuentra con el Taller de Taxidermia del Museo, desde entonces, fue una especie de amor a primera vista, pues nunca más se ha alejado de esta actividad, la cual cultiva con pasión y un meticuloso trabajo que combina el trabajo artístico y científico.

En el Museo de Historia Natural realizó un aprendizaje de cerca de 4 años. En su periodo de estudios superiores guardo una cierta distancia sin dejarla de lado por completo, hasta que en el año 2002, se le presenta la posibilidad de viajar a México, en donde logró un importante crecimiento en sus conocimientos y finalmente se consolida este lazo indisoluble que hasta la fecha se mantiene. En este viaje a México, tubo la posibilidad de trabajar por un periodo de 4 meses en taxidermia, ampliar sus conocimientos y técnicas iniciales, además de tener la posibilidad de trabajar con especies de animales de gran tamaño como un tigre y osos.

Según el diccionario, la taxidermia –del griego taxisa (arrego o colocación) y el griego dermis (piel)- se define como el arte de disecar animales para conservarlos con su apariencia natural y así facilitar su exposición, estudio y conservación. Una descripción que suena bastante fría, pero que en las palabras de Miguel, uno de los grandes referentes en la taxidermia en Chile, es más que curtiembre, químicos y moldes de poliuretano.

Actualmente y de una manera insospechada para el común de las personas que imaginan su trabajo, Miguel se dedica principalmente a la disecación o naturalización de mascotas; perros y gatos, pues muchas personas desean que sus regalones sigan estando presente más allá de su ciclo de vida. Por lo que es frecuente que reciba un llamado de madrugada en donde le dicen que una mascota ha fallecido y que desean su naturalización, es aquí en donde Miguel pone en marcha todo un protocolo de conservación y procedimiento de trabajo para finalmente poder llegar a una réplica lo más exactamente posible al animal vivo.

Desde que la mascota es recibida, cuando ésta tiene un tamaño mediano o pequeño, transcurre un tiempo de tres meses hasta que esta es entregada finalmente. En términos generales, el procedimiento que se realiza cuando se recibe el cuerpo de la mascota, a ésta primeramente se le retira toda la piel, la cual pasa a un proceso de curtiembre, ésta debe quedar como un traje a la medida para que posteriormente pueda vestir un modelo anatómico similar al cuerpo del animal, pues en términos de talla y apariencia física, esto debe corresponder lo más fielmente al cuerpo original.

El modelo anatómico con el cual es vestido con la piel curtida, se desarrolla a partir de medidas e impresiones de moldes que son tomados sobre el cuerpo de la mascota. De común acuerdo con el dueño de la mascota, se define la postura final que esta tendrá, normalmente en estos casos, se escoge una postura de reposo, de modo que finalmente de la impresión de que está dormida.

Para la naturalización de especies silvestres, se pone un gran énfasis en su legalidad de obtención, esta debe tener sus certificaciones al día si proceden de la caza autorizada o si provienen de algún zoológico o centro de rehabilitación animal, de lo contrario el trabajo se rechaza. Miguel de la Fuente está adscrito al Servicio Agrícola y Ganadero, el cual frecuentemente le realiza visitas de inspección.

En relación a los costos de naturalización, estos pueden ir desde unos $60 mil pesos para aves pequeñas y desde $ 300 mil para perros y gatos pequeños y medianos.

En la exhibición que se ha realizado durante este mes de noviembre, la cual ya sería una tercera versión que se ha dedicado a esta temática, su énfasis se ha puesto en el perro y el gato como animales de mascota, y en el concepto de la taxidermia propiamente tal, la cual pese a tener todo un trabajo técnico y científico, este queda al servicio de la estética final que debe presentar el animal naturalizado, el cual debe presentar una postura lo más natural posible, es decir, el animal debe quedar con una apariencia de que está vivo, dejando saber, que ojos, dentaduras y el cuerpo mismo del animal es todo artificial y obedece a un trabajo artístico.

En el caso de los mamíferos, lo único natural que se conserva es la piel que ha sido previamente curtida. En especies como aves, se conserva su cabeza, los huesos de las alas, las patas y obviamente el plumaje.

Luego de esta extensa reseña que he realizado, espero que algunas preguntas y curiosidades que se han presentado hayan quedado respondidas. No me queda más que desearles que disfruten de esta nueva exhibición que se ha preparado para ustedes y nuestro público visitante.